blog · construido en público · octubre 2026
Lanzamos. Esto fue lo que falló en los días del lanzamiento.
Este sitio salió a la luz entre el 1 y el 2 de octubre de 2026. Prometimos construirlo en público, y eso incluye contar lo que salió mal. En los días del lanzamiento nos tropezamos tres veces. Ninguna fue grave, todas dieron un poco de pena, y cada una te puede ahorrar un mal rato con tu propio sitio.
La primera nos agarró justo cuando íbamos a publicar: el dominio estaba suspendido y no teníamos idea. ¿La razón? Cuando registras un dominio te llega un correo para confirmar que tú eres la titular. Si no lo confirmas en 15 días, te lo suspenden. Ese correo nos estaba esperando en la carpeta de Spam. Lo confirmamos y en menos de una hora el dominio estaba de vuelta. Qué puedes hacer tú: revisa hoy tu correo, Spam incluido, y asegúrate de que tu dominio esté a nombre de un correo que sí lees.
La segunda: el sitio se negó a publicarse. El servicio donde vive revisa quién firma cada cambio, y el nuestro iba firmado con un correo que no reconocía como el de la dueña de la cuenta. Resultado: un letrero de «Blocked» y nada en línea. No era una falla, era una regla que no conocíamos. Corregimos la firma y salió. Qué puedes hacer tú: pide que las cuentas donde vive tu sitio estén a tu nombre, y que se haga una publicación de prueba antes del día importante.
La tercera fue la más traicionera, porque todo parecía funcionar. El formulario de contacto enviaba, avisaba que el mensaje había salido… y el mensaje caía en Spam. Las cuatro primeras pruebas, todas. El culpable resultó ser un signo: «$». Nuestro formulario pregunta cuánto piensas invertir, y el filtro antispam veía el signo de pesos y desconfiaba. Dejamos de enviar el signo y los mensajes empezaron a llegar a la bandeja. Qué puedes hacer tú: escríbete desde tu propio formulario, como lo haría un cliente, con cifras y todo, y revisa dónde cayó. Un mensaje en Spam es una persona que te escribió y cree que no le contestaste.
Dos de los tres tropiezos pasaron por la carpeta de Spam, así que ese es nuestro consejo número uno: revísala. La lista completa cabe en una línea: correo del dominio confirmado, cuentas a tu nombre y formulario probado de verdad. Revisa tu sitio con ella antes de que lo haga un cliente por ti. Para eso construimos en público: para que lo que nos salió mal a nosotras te salga bien a ti.
— Paola A. González Guerrero · fundadora, EMPOWR STUDIO